Guías · Joyas de acero inoxidable
Joyas de acero inoxidable: qué son y cómo cuidarlas
El acero inoxidable se ha convertido en uno de los materiales favoritos para las joyas del día a día. Te contamos por qué y qué hacer para que tus piezas se vean como el primer día durante mucho tiempo.
Qué es el acero inoxidable
Es una aleación de hierro con cromo y otros metales. El cromo forma en la superficie una capa muy fina, invisible, que protege el metal frente a la oxidación. Por eso el acero inoxidable no se oxida ni se oscurece con facilidad, algo que sí le pasa, por ejemplo, a la plata, que con el tiempo tiende a ennegrecerse.
Por qué se usa tanto en joyería
- Aguanta el uso diario. Es un metal duro, que resiste bien los golpes y mantiene su forma.
- Mantiene su aspecto. No se oscurece como otros metales y conserva el brillo con unos cuidados sencillos.
- Precio razonable. Permite diseños cuidados y actuales sin el coste del oro o la plata de ley.
Plateado y dorado: de dónde sale el color
El tono plateado es el color natural del acero pulido. El tono dorado, en cambio, se consigue con un recubrimiento de color sobre el acero. Con un buen trato dura mucho, pero el roce constante y algunos productos químicos lo desgastan antes. Por eso las piezas doradas agradecen especialmente los cuidados que te contamos aquí abajo.
Cómo limpiarlas
- Después de usarlas, pásales un paño suave y seco para quitar el sudor y los restos de crema.
- Si necesitan algo más, lávalas con agua templada y un poco de jabón neutro, acláralas y sécalas muy bien antes de guardarlas.
- Evita la lejía, el cloro, el alcohol, los productos abrasivos y los estropajos: pueden rayar el metal o estropear el acabado.
Cómo guardarlas
- Guarda cada pieza por separado, en una bolsita o en un joyero con compartimentos, para que no se rocen entre sí.
- Elige un lugar seco. El baño, con la humedad y los cambios de temperatura, no es el mejor sitio.
- Cierra los collares antes de guardarlos para que las cadenas no se enreden.
El truco que más alarga la vida de una joya
La joya, lo último al vestirte y lo primero al desvestirte. Ponte el perfume, las cremas o la laca antes que la joya, y quítatela para nadar, ducharte, hacer deporte o limpiar con productos de limpieza.